Conocé los distintos tipos de cargadores que conviven en la red de Chargebox, diseñados para adaptarse a diferentes necesidades y tiempos de carga. A medida que la movilidad eléctrica continúa creciendo en Argentina, también se expande la infraestructura que permite a los usuarios cargar sus vehículos de forma simple, segura y eficiente.

Cargadores AC: ideales para cargas cotidianas
Los cargadores de corriente alterna (AC) son una de las opciones más utilizadas dentro de la red. Estos equipos ofrecen potencias de hasta 22 kW y cuentan con toma Tipo 2, el estándar más difundido para vehículos eléctricos en el país.
Para utilizar este tipo de cargador, es necesario contar con un cable Tipo 2 propio. Son una excelente alternativa para realizar cargas mientras se trabaja, se almuerza o se permanece varias horas en un mismo lugar.
Entre sus principales ventajas se destacan:
- Potencia de hasta 22 kW.
- Compatibilidad con la mayoría de los vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
- Ideal para cargas de media duración.
- Amplia presencia en la red Chargebox.
Cargadores DC: la solución para cargas rápidas
Para quienes necesitan recuperar autonomía en el menor tiempo posible, la red también cuenta con cargadores de corriente continua (DC). Estos equipos incorporan cable CCS2 integrado y permiten realizar cargas mucho más rápidas que los cargadores AC.
Dependiendo de la capacidad de la batería del vehículo y de la potencia admitida por el mismo, una carga puede completarse en aproximadamente 25 minutos a 1 hora.
Las principales características de los cargadores DC son:
- Carga rápida en ruta o durante viajes largos.
- Cable CCS2 integrado.
- Menores tiempos de espera.
- Mayor potencia de carga.
Una red preparada para acompañar el crecimiento de la electromovilidad
La coexistencia de cargadores AC y DC permite que cada usuario encuentre la solución más conveniente según su recorrido, el tiempo disponible y las características de su vehículo.
Con una infraestructura en constante expansión, Chargebox continúa desarrollando una red de carga cada vez más robusta y accesible, acompañando el crecimiento de la movilidad eléctrica en todo el país y facilitando la transición hacia una forma de transporte más eficiente y sustentable.
